“Uno se tiene que defender, si no es hombre muerto”, el apoyo del otro “médico justiciero” a su colega – 11/03/2019


La vida del médico Lino Villar Cataldo (64) marcó un antes y un después aquel 26 de agosto de 2016, cuando mató a balazos al ladrón que le quiso robar el auto afuera de su consultorio, en Loma Hermosa, partido de San Martín. Estuvo cinco días preso y lo liberaron tras el pago de una fianza de un millón de pesos, mediante una “excarcelación extraordinaria”. Del 22 al 26 de abril próximo afrontará un juicio por jurados bajo una grave acusación, aunque dice que su esperanza es que lo absuelvan.

“Sufrimos a diario la inseguridad, estamos enrejados, mientras los delincuentes hacen la vida que quieren. Si el ladrón que me asaltó me hubiese matado, ya estaría en la calle. En cambio a mí me están persiguiendo“, se queja el cirujano paraguayo.

Villar Cataldo compara su situación con la que atravesó el viernes a la noche su colega Ernesto Crescenti (65) en el barrio porteño de Parque Chacabuco. “Uno reacciona de forma que no lo tiene pensado ante el peligro inminente de una muerte. Uno se tiene que defender, si no es un hombre muerto. El gran problema es que la Justicia nos transforma en victimarios“, sostiene en diálogo con Clarín.

Mirá también

Todo ocurrió el 26 de agosto de 2016, cuando el médico se retiraba con su Toyota Corolla del consultorio de Ombú 6865, en San Martín.

En ese momento, fue sorprendido por un ladrón, luego identificado Ricardo Alberto “Nunu” Krabler (24), que le dio un culatazo en la cabeza, se subió al auto para robárselo y terminó muerto de cuatro balazos realizados por el imputado con una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros.

Ricardo "Nunu" Krabler, el ladrón que murió baleado por el médico Lino Villar Cataldo.

Ricardo “Nunu” Krabler, el ladrón que murió baleado por el médico Lino Villar Cataldo.

El cirujano declaró que siempre que sacaba el auto, “por seguridad”, dejaba su pistola en el cantero de la casa donde funciona el consultorio. Y aseguró que tuvo que disparar porque, luego de haberle pasado por encima las piernas con el auto, el asaltante sacó el arma por la ventanilla y le dijo: ‘Bajate hijo de puta que te mato‘.

Ese es uno de los puntos clave de la acusación contra el médico: el pistolón -sin balas-, que portaba Krabler, fue hallado debajo de su propio cuerpo. No funcionaba.

El caso tuvo en 2016 una enorme repercusión en todo el país y reavivó la polémica por la legítima defensa, ya que mientras algunos lo apoyaron, otros sostuvieron que se excedió.

En San Martín hubo marchas de familiares en reclamo de justicia a favor del delincuente fallecido y amenazas al doctor, quien tuvo que irse del barrio luego del episodio y reapareció días después en distintas entrevistas televisivas.

Por decisión judicial, Villar Cataldo tiene prohibido regresar allí. A sus problemas de salud (sufre de arritmia) se le suma que perdió gran parte del trabajo.

Lino Villar Cataldo, el médico cirujano que mató a un ladrón en Loma Hermosa.

Lino Villar Cataldo, el médico cirujano que mató a un ladrón en Loma Hermosa.

Tengo embargados mis bienes y he perdido un 70 por ciento del trabajo. Esto que pasó esto me ha quitado la alegría de vivir. Perdí la sonrisa, al igual que mi esposa y mis hijos“, señala.

El cirujano diferencia el accionar de la Justicia en su caso y el de Crescenti, quien quedó libre por entenderse que actuó en legítima defensa. “Ahora el fiscal comenzó a actuar como corresponde. Yo estuve preso de un viernes a un miércoles, por culpa de un delincuente que andaba suelto y no puedo ni pisar el barrio”, dice.

Las dos versiones

De lo que pasó en San Martín hay dos versiones: la de Villar Cataldo y la de la fiscal Diana Mayko. El médico dice que el ladrón lo tiró al piso, le pasó una de las ruedas del auto por arriba de las piernas y luego lo apuntó con un arma mientras fugaba. El cirujano asegura que en ese momento agarró un arma que escondía en un cantero “por seguridad” y tiró “al bulto”.

El pistolón, sin balas, que llevaba Ricardo "Nunu" Krabler.

El pistolón, sin balas, que llevaba Ricardo “Nunu” Krabler.

Para Mayko, ese relato es “inverosímil”. Cree que, en realidad, el médico portaba el arma en el momento del hecho y que el ladrón guardó su pistolón debajo de su cuerpo para escapar. Para la fiscal, en ese momento Villar Cataldo le dio cuatro tiros a Krabler.

El médico está acusado de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego“. Si lo declaran culpable, podría recibir una pena de 10 a 25 años de prisión.

Mirá también

Tengo mucha confianza en la gente. Por eso elegí el jurado popular”, admite Villar Cataldo.

El caso Crescenti

El viernes último, alrededor de las 20.50, sobre la calle Santander al 500, en Parque Chacabuco, el médico Ernesto Crescenti (65) regresó a su casa tras un viaje a Punta del Este.

Cuando estaba por bajar las valijas lo atacaron cuatro ladrones. Según su relato, uno de ellos disparó y él respondió con una pistola calibre .357 marca Glock, de la cual es legítimo portador.

Ernesto Crescenti, primo del director del Same, tras el asalto que sufrió en su casa de Parque Chacabuco.

Ernesto Crescenti, primo del director del Same, tras el asalto que sufrió en su casa de Parque Chacabuco.

Un adolescente de 16 años ingresó herido de bala en la cabeza al Hospital Penna tras el episodio. Murió horas más tarde y se investiga si fue uno de los integrantes de la banda que asaltó al doctor, que es primo del director del SAME, Alberto Crescenti.

Esta mañana, en diálogo con los medios, el dueño del Instituto de Inmuno Oncología de la avenida Córdoba al 3300, que lleva su nombre, defendió su accionar. “El ladrón tiró primero y era él o yo. El tipo baja con el chumbo en la mano y dispara. Cuando me tiró dos tiros, le descargué la pistola”, contó.

EMJ



Source link

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *