Una pericia indica que la abogada presa por el doble crimen de Belgrano habría disparado


La abogada detenida por el doble crimen en Belgrano está cada vez más complicada. Una pericia arrojó que Julieta Estefanía Bonanno (29) tenía rastros de pólvora y otros metales en sus manos, lo que indica que podría haber disparado un arma. Ahora le harán nuevas pericias y examinarán sus prendas, según dijeron fuentes del caso a Clarín.

Hasta el momento la principal hipótesis del caso ubicaba a Bonanno como posible “entregadora” de su cliente, el mexicano Rodrigo Alexander Naged Ramírez (59), procesado en la causa narco “Bobinas blancas”, y su hijo colombiano, Jhon Naged (30). Ambos fueron asesinados a tiros el lunes de la semana pasada en un departamento de Cabildo al 2600. Con esta nueva prueba, los investigadores no descartan que la abogada haya jugado otro rol en la trama del doble homicidio.

Rodrigo Alexander Naged Ramírez (58).

Rodrigo Alexander Naged Ramírez estaba procesado por narcotráfico.

El barrido electrónico fue realizado por los peritos de la Policía de la Ciudad que trabajaron en la escena del crimen la noche que ocurrió el hecho. A Bonanno no sólo le encontraron pólvora en su mano izquierda, sino también restos de metales fusionados producto de la detonación de los cartuchos, lo que aún da mayores certezas sobre su cercanía a disparos.

Fueron analizados bajo la técnica Gunshot Residue (GSR), “de última generación”, según indicó una fuente del caso. “Los que se hacían antes, como el dermotest, no eran categóricos”, agregó un investigador. En este caso, se encontró estaño, bario y antimonio, tres materiales que los especialistas asocian al chasquido que se produce con un disparo.

Los allanamientos en la casa de la abogada detenida. (MARIO SAYES)

Los allanamientos en la casa de la abogada detenida. (MARIO SAYES)

El lugar del hallazgo de los metales también compromete a la abogada. “Dio positivo en la mano izquierda y en la otra no. Lo cual da más pistas de que ella pudo haber disparado. Si fuera otro tipo de contaminación, tendría restos en las dos manos”, dijo un investigador a Clarín.

Los analisis realizados por los peritos bajo el Microscopio Electrónico de Barrido (MEP) también dieron positivo en una mano de Jhon Naged. Ese elemento suma más dudas a la posibilidad de que el hijo del mexicano procesado por narcotráfico haya intentado defenderse.

Naged Ramírez, que estaba bajo prisión domiciliaria luego de haber sufrido un ACV, y su hijo fueron asesinados de un tiro en la cabeza cada uno, pero los investigadores hallaron tres vainas servidas calibre 9 milímetros. Aún no se sabe el destino del tercer proyectil, si es que se disparó.

Pero la incógnita más grande que tiene el caso es la identidad y el paradero del hombre que ingresó al edificio de las víctimas detrás de la abogada.

Según Bonanno, el día del crimen mantuvo una reunión con su cliente. Al salir del encuentro, acompañada de Jhon Naged, fue sorprendida por un encapuchado que la obligó a atar al joven a una silla y luego la encerró en el lavadero. Después, relató, escuchó los tiros.

Las cámaras de seguridad del edificio de las víctimas pusieron a la abogada en el centro de las sospechas. Los videos sugieren que tuvo un contacto previo con un hombre encapuchado que esperó detrás suyo a que Jhon Naged bajara a abrir la puerta. La mujer aseguró que esa persona dijo ser un vecino que no tenía las llaves, pero los investigadores no creen esa versión.

Bonanno fue detenida dos días después del doble crimen y en su casa de Ituzaingó se secuestraron nueve teléfonos celulares, dólares, reales, pesos mexicanos y pasajes a México de agosto del año pasado. Los investigadores tratan de reconstruir si aquel viaje a Cancún tiene alguna relación con el doble crimen.

Hasta ahora Bonanno prefirió guardar silencio y se negó a declarar frente al juez federal de Campana Adrián González Charvay, a cargo del caso “Bobinas blancas” (el tráfico de casi dos toneladas de cocaína ocultas en bobinas de acero) y el doble crimen de Belgrano. La única versión de los hechos es la que le brindó a los policías que fueron al departamento.

El lunes, la División Investigación de Delitos Violentos allanó por segunda vez la casa ubicada en Francisco Emperanza al 1700. Los agentes hallaron un papel con las palabras “muerto” y “lo van a matar” al lado del nombre Naged Ramírez. También encontraron las prendas que la profesional usó el día que fue a visitar a su cliente y que serán analizadas como contraprueba en la causa.



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