Sur bonaerense: el trigo y la cebada mantendrán su superficie



















El reemplazo de superficie entre ambos cereales es la diferencia de precio a favor del trigo y facilidades a la hora de comercializar la producción Crédito: ALFIERI MAURO



Con un leve aumento en la superficie de trigo, en detrimento de la cebada, el área ocupada por los cereales invernales en la campaña 2019/20 en la zona de Bahía Blanca se mantendría con respecto al ciclo anterior en 2,55 millones de hectáreas.





























Los datos surgen de un relevamiento realizado por el equipo de estimaciones agrícolas de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca. Se presentaron en una jornada en Tres Arroyos.

Para los especialistas, el reemplazo de superficie entre ambos cereales en las zonas norte y centro deriva principalmente de la diferencia de precio a favor del trigo y facilidades a la hora de comercializar la producción.






















Según el documento, la zona norte de la región de influencia de la entidad presentaría el mayor aumento a favor del trigo con un incremento del 5%, con una proyección 341.000 hectáreas. Allí, el cultivo de cebada disminuiría en 11% su participación con un potencial de siembra de 132.000 hectáreas.















En tanto, en la zona centro se estima un aumento del 3% en el área de trigo con un total de 1,01 millones de hectáreas. Mientras que el cultivo de cebada con 555 mil hectáreas, registraría una caída de la superficie esperada del 5% con respecto al ciclo 2018/19.

Por último, para la zona sur de la región, el estudio destaca que se mantendría la superficie de ambos cultivos (370.000 hectáreas para el trigo y 135.000 hectáreas de cebada) con respecto a la campaña pasada. «El área de cebada no presentaría cambios debido a su carácter mixto, que permite una mayor flexibilidad en establecimientos agropecuarios», señaló.
















AVANCE DE COSECHA GRUESA

Por otra parte, según el informe, la condición de la soja es de muy buena a buena. El 70% del área total ya fue cosechada (importante avance en la zona norte) y el 30% de la superficie restante se encuentra en madurez fisiológica. En la región de influencia se mantiene la estimación de un rendimiento excepcional de 2900 kilos por hectárea.








«La zona norte esperaría un rendimiento promedio 3500 kilos por hectárea, un 36% superior a la campaña pasada. Los lotes sembrados temprano mostraron un promedio de 4000 kilos por hectárea, mientras que los implantados luego de un cultivo de fina alcanzaron rindes de 2300 kilos por hectárea», dice el estudio.

En cuanto a la zona centro, se cosecharon la totalidad de los lotes de primera y restan aquellos sembrados luego de un cereal invernal. Los especialistas explicaron que la perspectiva para los cultivos de segunda no es optimista por al efecto de la sequía y heladas tempranas sufridas.








Por último, en la zona sur, con 70.000 hectáreas en total, se obtuvieron rendimientos promedio de 1100 kilos por hectárea, un 16% mayor a la campaña anterior.

La producción estimada aumentaría un 71% con respecto a la campaña anterior y pasaría de 4,6 a 7,9 millones de toneladas en toda la región de influencia de la BCP. Este excepcional aumento se debería a los sorpresivos rendimientos obtenidos sobre lotes de primera en el área de estudio.








En cuanto al maíz, la condición del cultivo es muy buena, donde el 75% de los lotes se encuentra en un avanzado grado de madurez mientras que el 25% restante ha sido cosechado, principalmente en la zona norte.

Según la entidad, en el área de estudio se espera un notable rendimiento promedio de 7700 kilos por hectárea.

«En la zona norte continúa la trilla con un gran porcentaje de avance sobre los cultivos sembrados en forma temprana. Los lotes cosechados a la fecha arrojan rendimientos promedios de 9200 kilos por hectárea debido a la buena disponibilidad hídrica durante prácticamente todo el ciclo del cultivo», refleja.

Para la zona centro, el equipo de BCP, corroboró una gran variabilidad en el estado de la gramínea por la errática distribución de las precipitaciones. «Comenzó la cosecha de lotes sembrados en fechas tempranas, con un avance total del 30% en toda la zona. El rinde promedio en los monitores es de 6.500 kilos por hectárea.

En la zona sur, más afectada por la sequía estival, se estima un rinde potencial de 4200 kilos por hectárea.

De cumplirse las predicciones de rendimiento, la producción aumentaría un 42% al pasar de 4,9 a 6,9 millones de toneladas. El importante incremento de la producción estimada sería justificado por los notables rendimientos promedio que se alcanzarían al finalizar la zafra.





















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