Próxima preocupación del Gobierno: captar fondos para renovar Letes y Lecaps


El mercado fue descontando la noche anterior un escenario radicalmente opuesto que no estaba incorporado en los precios el día viernes: la posibilidad de un triunfo de Alberto Fernández y CFK en octubre en primera rueda, sin balotaje, con una diferencia de más de 15 puntos que luce irremontable. Más aun habiendo perdido la provincia de Buenos Aires de la manera en la que lo hizo Vidal, sobre la cual muchas expectativas estaban depositadas.

La victoria de Alberto Fernández frente a Mauricio Macri disparó un fuerte ajuste en las acciones de las empresas argentinas: las caídas son tan abruptas que hay que hacer mucha memoria como para recordar precios en dólares que se desmoronaron tanto en una sola rueda. ¿Qué es lo que pudo hacer que se evaporara en un día más del 50% del valor de Grupo Financiero Galicia, Banco Francés, Loma Negra, Central Puerto y Edenor? ¿Y de entre 40 y 50% los ADRs de Grupo Supervielle, Banco Macro, Pampa Energía, TGS e IRSA? Todas ellas tienen una característica en común: más allá de Pampa Energía que algo exporta, todas están enfocadas al mercado doméstico. Las que tuvieron un menor impacto fueron las que pueden exportar o generan ingresos en el exterior. Mercado Libre, la empresa de mayor capitalización bursátil argentina con casi u$s 40.000 M, llegó a caer más de 12% al inicio de la rueda.

El Merval en dólares se ubicó ligeramente por encima de los 540 puntos, es decir volviendo a los precios de 2013, con un soporte de lo que valía en 2012 cerca de los 500 puntos, muy alejado de la zona de los 1600 puntos de comienzos del 2018.

El riesgo país escaló a la zona de los 1500 puntos y los Credit Default Swaps superaron los 2000 puntos. Si había alguna expectativa para volver a los mercados de deuda voluntaria en dólares en el exterior el año que viene el baldazo de agua frío echó por tierra esas esperanzas: un Bonar 2020 (AO20) que ya tenía un rendimiento del 18,5% el viernes pasado, se operó un 26% abajo en dólares a una paridad de USD 67,9%, con un rendimiento del 54%, haciendo totalmente imposible cumplir con ese objetivo. La curva se encuentra más empinada todavía (mayor riesgo de default) y dio un salto importante.

La preocupación del Gobierno es cómo captar fondos del mercado para renovar las Letes (en dólares) y las Lecaps (y demás deudas en pesos) sin producir un efecto cascada sobre los depósitos. Habrá que seguir esa variable de cerca, así como cuánto dolarizarán sus portafolios los argentinos durante la semana y cuántos inversores extranjeros querrán cubrirse vendiendo posiciones de carry trade. Ciertamente este resultado les da un motivo para vender y enfrentar un escenario peor de lo que estaba descontado en los precios al cierre del día viernes.

El peso de las Leliqs se diluye automáticamente con esta devaluación, porque es un pasivo remunerado en pesos de un BCRA que tiene activos en dólares de las reservas, pero si bien el stock mejora, nos preocupa la dinámica de ese stock, en constante aumento y que puede sumarse a preocupaciones adicionales dadas las preocupaciones de los ahorristas que se preguntarán si renovar sus plazos fijos o no, o dolarizar los portafolios.

Si bien el dólar puede encontrar un equilibrio a muy corto plazo, será únicamente sobre la base de una continua intervención del BCRA: se vendieron al menos unos u$s 100 millones adicionales a los u$s 60 millones ya programados en forma diaria e inició el camino de la intervención avalada por el FMI. Creemos que hay espacio para una mayor devaluación en meses posteriores.

Si bien las acciones pueden rebotar, los bonos tienen un escenario más complejo y es más difícil que se recuperen ya que el mercado ha incrementado las chances de ver un default en 2020. Hoy los inversores se encuentran selectivos en el posicionamiento de los distintos bonos locales porque pasó a importar qué rendimientos o carry le ofrecen los distintos bonos al inversor, cuanto más alto mejor.

Se esperan días en los que habrá que atravesar situaciones financieras turbulentas hasta la votación del 27 de octubre. Son momentos cruciales en los cuales el BCRA debe dar tranquilidad y recordar que está presente y con poder de fuego.

Estos saltos financieros se dan sobre una economía bastante vulnerable y frágil que hace peligrar todas las estimaciones de crecimiento 2020 (+2.0%) y 2021 (+2.5%) que se venían descontando en el REM.

Argentina debe encarar una transición ordenada en los próximos tres meses y el que tenía que tomar la responsabilidad de tomar la iniciativa ya la tomó, que es Macri dando una conferencia de prensa y llamando a todos los candidatos a presidente. Garantizar la gobernabilidad es la primera prioridad.



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