Policías, cámaras y telones para “blindar” Rosario por el temor a Los Monos – 15/09/2018


El sur más profundo y postergado de la ciudad fue el escenario en el que iniciaron la guerra. No existe una fecha precisa, pero a fines de los 90 “Los Monos” ya estaban lanzados a conquistar una porción central del negocio narco en Rosario. Crecieron hasta ser capaces de controlar territorios y personas, transformándose “en un gobierno de facto por sobre toda autoridad”, según los definió uno de los jueces encargado de investigarlos. A pesar del poder que acumularon, de sus acciones sangrientas, recién dos décadas más tarde la banda será juzgada por primera vez en una causa por venta de drogas, su negocio excluyente.

El próximo jueves 20 el Tribunal Federal Oral N° 3 iniciará un trámite histórico. El juicio se desarrollará bajo un contexto complejo: en los últimos meses se registraron 13 ataques a tiros que tuvieron como blanco viviendas vinculadas con jueces, el nuevo Centro de Justicia Penal y la sede del Ministerio Público de la Acusación.

La investigación, conocida como "Los Patrones", comenzó en 2014. Tiene 39 imputados.

La investigación, conocida como “Los Patrones”, comenzó en 2014. Tiene 39 imputados.

Para evitar riesgosos traslados, los detenidos participarán de las audiencias desde la cárcel y a través del sistema de videoconferencias. Además se extremaron las medidas de seguridad en el edificio donde funciona el Tribunal Federal para evitar incidentes y ataques.

La causa es conocida como “Los Patrones”. Serán 39 personas las que afrontarán el juicio. Se destaca una vez más como líder Ariel “Guille” Cantero. El joven de 30 años ya fue condenado en abril pasado a 22 años de prisión por comandar una asociación ilícita y cometer un homicidio. Lo esperan otras causas por ordenar secuestros, amenazar a un juez y disponer atentados con la intención de amedrentar a distintos magistrados que persiguieron a “Los Monos”.

Su pareja, su madre y uno de sus principales laderos son acusados por cumplir distintos roles en una “estructura criminal destinada al tráfico de estupefacientes”.

Cantero y Jorge “Ema” Chamorro fueron señalados como los encargados de organizar a la banda. Todo desde la cárcel santafesina de Piñero y con el rol central de sus parejas, Vanesa Barrios y Jésica Lloan, encargadas de bajar las órdenes en la calle. A los cuatro, por su posición más elevada en la pirámide de la organización, podrían corresponderles condenas de 8 a 20 años de prisión. Las otras 35 personas afrontan acusaciones por trasladar, fabricar, comercializar y almacenar la droga.

La investigación se inició en noviembre de 2014, cuando la Superintendencia de Drogas Peligrosas detectó a un “soldadito” vendiendo drogas en la esquina de Laprida y Chávez, en la zona sur de Rosario. Las escuchas telefónicas sobre los celulares que utilizaban en la cárcel Cantero y Chamorro fueron claves para definir el entramado, las acciones y los roles dentro del grupo.

En noviembre de 2015, en múltiples operativos realizados en Rosario, Corrientes y Chaco, la Justicia dio un golpe a la organización: se incautaron 665 kilos de marihuana, 5 de cocaína, precursores químicos, armas y vehículos. Además detuvieron a 22 personas.

“Ema” Chamorro, quien aparece liderando la organización narco junto a “Guille”, recibió en abril pasado una pena a 9 años de prisión por integrar la asociación ilícita que montaron “Los Monos” y por su participación secundaria en el crimen que tuvo como víctima a Diego Demarre, el bolichero al que la banda acusó de entregar a Claudio “Pájaro” Cantero la noche que lo asesinaron, en mayo de 2013. El autor material del homicidio de Demarre fue “Guille”.

Barrios, la pareja de Cantero que ahora será enjuiciada, también estuvo involucrada en la causa provincial por asociación ilícita. Acordó una probation y la entrega del 50% que le pertenecía de una mansión de 300 metros cuadrados ubicada en la localidad de Pérez, con caballeriza, dos piletas de natación y un quincho de 150 metros cuadrados.

Patricia Celestina Contreras, la madre de “Guille”, es otro de los eslabones de la banda.

Una ciudad “blindada”

Aunque de acuerdo a múltiples investigaciones manejaban el negocio narco en la ciudad desde hace largo tiempo, es la primera vez que un miembro del clan Cantero es juzgado por narcotráfico en Rosario.

Sólo Máximo “Viejo” Cantero, padre del clan, fue condenado por este delito en 2004, pero en Corrientes. Ni “Viejo” ni Ramón “Monchi” Machuca, el otro líder de “Los Monos”, están involucrados en la causa que comenzará a tramitarse la semana próxima. 

Por seguridad, parte de la banda participó de una audiencia para apelar sus anteriores condenas por videoconferencia. (JUAN JOSÉ GARCÍA)

Por seguridad, parte de la banda participó de una audiencia para apelar sus anteriores condenas por videoconferencia. (JUAN JOSÉ GARCÍA)

Las audiencias se desarrollarán durante dos días a la semana. Podrían ser citados unos 200 testigos. Se estima que antes de fin de año se conocerá la sentencia.

“Guille” fue trasladado desde un penal Federal en Chaco a Ezeiza porque allí contará con la tecnología para seguir las audiencias a través del sistema de videoconferencias. Lo mismo sucederá con los otros 21 detenidos. Sólo podrán estar presentes en los tribunales los cinco que esperan el juicio en libertad o los 12 que están bajo el régimen de prisión domiciliaria.

Por temor a ataques la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) reclamó que las audiencias se realicen en el nuevo edificio del centro de Justicia Penal de Rosario, donde se desarrolló el primer juicio contra “Los Monos”. Otra alternativa que propuso era la sede del Destacamento Móvil II de Gendarmería, ubicado en la zona sur de la ciudad. Finalmente se confirmó el Tribunal Federal.

Como parte de las medidas de seguridad se sumaron cámaras, detectores de metal y hasta telones para evitar que desde la calle se visualice lo que sucede en el interior. Además se reforzará la seguridad del perímetro con personal de Gendarmería, Policía Federal y Prefectura y la custodia para magistrados, funcionarios y empleados involucrados en el juicio.

En la carta presentada por la UEJN se mencionan los “atentados y amenazas” contra jueces y se señala que si episodios semejantes ocurrieran en inmediaciones del tribunal, ubicado en el macrocentro de Rosario, podría terminar en una tragedia para los ciudadanos, empleados, funcionarios y magistrados”.



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