Escenario político: cuando las promesas se cumplen


Durante los últimos días, los titulares de los principales medios del país informaron: “Precios Cuidados arrancó con aumento de ventas de hasta 207%”, “Explosión de ventas de los productos de Precios Cuidados”. Son los resultados de una gestión planificada, controlada y pensada para el beneficio de todos los argentinos.

Tanto el relanzamiento del programa Precios Cuidados como la Tarjeta Alimentaria son medidas que impulsan y acompañan a nuestro país para ser más justo e igualitario. Estamos convencidos de que este es el camino para lograr un desarrollo sostenible.

Una de las metas que se propuso el Gobierno cuando lanzó el plan nacional “Argentina contra el Hambre” no fue sólo atacar este problema que afecta a más del 9% de la población -además del 22% que padece inseguridad alimentaria, es decir, saltea comidas-, sino también generar conciencia y hábitos para una buena alimentación. La tarjeta alimentaria se enmarca dentro de este gran plan y es un claro ejemplo de hacia dónde busca ir el Poder Ejecutivo con el programa, ya que en el mismo momento en que los beneficiarios buscan su plástico, también se les ofrece tener una charla con nutricionistas en la que se les recomienda qué alimentos conviene consumir y cuáles no. El programa nacional no busca ser un slogan de campaña, el objetivo es atender la problemática en su totalidad para que a ningún argentino le falte un plato de comida en sus casas.

La educación alimentaria es fundamental para el desarrollo de una sociedad.

El uso de tarjetas equivale a un aumento del consumo de bienes básicos y esto se vio reflejado en los primeros números. Las cerca de 70 mil tarjetas de la provincia de Tucumán y de Chaco, por ejemplo, implican unos 300 millones de pesos de consumo por mes. La pobreza es una problemática que nos incluye a todos y entre todos tenemos que combatirla. Comer es un derecho humano, que en nuestro país no se cumple. No puede haber gente sin alimentarse en la Argentina.

Este Gobierno se encontró con un país abandonado por el Estado. Como también dijo Alberto Fernández, Macri vendió una realidad que no existía: la inflación del 2019 fue la más alta de los últimos 28 años. El expresidente intentó esconder los resultados y la ineficiencia de su gestión a través del odio ideológico. Cambiemos prometió «pobreza cero» y terminó su mandato con una pobreza del 37%. No es sólo un número, son miles de familias marginadas por un Estado ausente, excluyente.

La mayor fortaleza del Gobierno Nacional es la unidad.

Desde todos los sectores del peronismo, buscamos la unidad de los argentinos. No creemos en las grietas, pensamos en cómo trabajar para poner a nuestro país de pie. La era de Alberto Fernández recién comienza pese a las enormes exigencias y presiones que le fueron demandadas por ciertos sectores de nuestra sociedad. Tenemos un gran desafío por delante y lo vamos a lograr.

(*) Dirigente Frente de Todos CABA, Dirigente del NEP y Secretario administrativo de ALAF.



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