El carnicero “tuvo conciencia de lo que estaba haciendo” cuando mató el ladrón – 11/09/2018


Los videos que muestran cómo el carnicero Daniel “Billy” Oyarzún aplastó con su auto a Brian González, el ladrón asaltó su negocio de Zárate, volvieron a verse este martes en la sala de audiencias. Pero ahora acompañaron el testimonio de una psiquiatra que intentó explicar qué pensaba el acusado cuando mató al asaltante. Su respuesta no conformó a nadie: aseguró que era “conciente” de lo que hacía, pero aclaró que actuó de manera “impulsiva”.

Los 12 miembros del jurado popular escucharon con atención su interpretación sobre lo que hizo aquel 13 de febrero de 2016 Oyarzún luego de que Brian González y un cómplice lo asaltaran. “Hay una reacción vivencial impulsiva. Hay registro, tiene conciencia de lo que está haciendo, pero con el flujo del impulso”, explicó la perito Roxana Lugarini. 

La psiquiatra fue la primera testigo de la segunda jornada del juicio por la muerte de González. Su testimonio fue el más importante de este martes porque se esperaba que respondiera la pregunta clave: ¿Oyarzún era consciente de lo que hacía cuando subió a su auto tras el asalto, persiguió a Brian González y lo chocó contra un semáforo? 

“Se presentó a la entrevista con un estado anímico angustioso, depresivo, con un sentimiento de arrepentimiento y de culpa por la situación que estaba viviendo. No había enfermedad mental, tenía absoluta conciencia, absoluto recuerdo. Y no hay recuerdo si no hay conciencia”, recordó Lugarini sobre su primer encuentro con Oyarzún. Pero habló de un segundo elemento: “No midió las consecuencias de sus actos. Fue una conducta temeraria. No midió que también estaba poniendo en riesgo su propia vida. Fue una acción improvisada, las acciones impulsivas carecen de planificación”.

Para la Fiscalía, este testimonio habilita a una nueva alternativa: que la jueza incluya entre las posibilidades que deberá evaluar el jurado la de que Oyarzún sea culpable de un homicidio por “emoción violenta”, delito que el Código Penal castiga con penas de uno a tres años.

El fiscal José Luis Castaño intentará convencer al jurado en los alegatos -se harían este jueves-de que Oyarzún actuó en “exceso de la legítima defensa”, lo que implicaría una pena de hasta cinco años. La querella lo acusará por homicidio simple (8 a 25 años) y la defensa pedirá la absolución.

Pero será la jueza técnica, Liliana Dalsaso, quien finalmente le dará las opciones al jurado para que tomen la decisión definitiva. Tras los alegatos, los 12 jurados deliberarán en una sala; tendrán que reunir 10 votos para condenar o absolver al carnicero.

“No hay indicios de que no se haya tratado de un homicidio. Podría haber actuado de otra manera, pero tomó la decisión de hacer lo que hizo. Nosotros vamos a sostener que se trató de un homicidio simple”, dijo a Clarín Ernesto Gómez, el abogado de la familia González. 

Este martes también declaró Natalia Gutiérrez, la cuñada de Oyarzún, que era la cajera de la carnicería el día del robo. “Era el mediodía, yo vi la moto afuera pero no pensé que iban a robar”, describió. “Marcos Alteño entró y pidió pollo. Cuando me di vuelta estaba apuntando a ‘Billy’ con un arma y pidiendo la plata. Cuando se la entregué, lo reconocí porque había sido compañero mío del colegio, no sé si él se dio cuenta. Pienso que sí, porque cuando me miró abrió los ojos gigantes. A Brian, en cambio, lo conocía del boliche y de habérmelo cruzado alguna vez, pero en ese momento no me di cuenta de que era él el que esperaba afuera con la moto”, agregó. 

Del testimonio de Natalia quedaron algunas dudas. Por eso otra vez se tuvieron que  volver a exponer los videos del día del crimen para entender su testimonio, que se contradecía con lo filmado. Esa vez los padres de Brian González y una de sus hermanas decidieron esperar afuera. No quisieron volver a ver esas imágenes que, si bien en su momento se viralizaron, ellos siempre evitaron. El jurado no tuvo opción: en cámara lenta y con pausas lo analizaron cuadro a cuadro. 

Este miércoles declararán los últimos cuatro testigos: dos peritos, un vecino y una docente que, mientras esperaba para cruzar la calle, presenció la persecución de Oyarzún a González. 

También será la última oportunidad que tendrá el carnicero de responder las preguntas del fiscal Camaño y del abogado Gómez. El jueves será el turno de los alegatos y de la decisión del jurado. 

Para ese día, la familia de Oyarzún está convocando a una movilización en la puerta de los tribunales de Campana para “reclamar su libertad”. 



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