Eduardo Fidanza: “Si siguen aumentando las tarifas, Macri contradice su proyecto de reelección”
















Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno


Sus definiciones son contundentes. Para Eduardo Fidanza, Mauricio Macri contradice su proyecto de reelección si sigue disponiendo aumentos de tarifas, Cristina Kirchner conserva un apoyo fuerte en el electorado -al igual que el Presidente-, pero es improbable que vuelva a la Casa Rosada, el peronismo no kirchnerista es el espacio que más puede crecer electoralmente aunque romper la polarización no le será fácil y, si Cambiemos vuelve a ganar, el justicialismo deberá replantear su esencia. El analista político, sociólogo y director de Poliarquía recibió a LA NACION en sus oficinas del microcentro porteño, donde una llamativa figura de Superman sobre su escritorio le recuerda una lección sobre la historia política argentina.






























-¿Cómo evalúa el panorama electoral?

-Tenemos que ser conscientes de la fecha en la que estamos para evitar análisis prematuros. Pareciera que cuando está empezando al campaña ya quisiéramos tener definidos quiénes van a llegar a la final. Eso empobrece el análisis. La situación es más variada y compleja.
















-¿Qué dice la foto de hoy?















-La que arrojan los sondeos es que el Presidente y la expresidenta reúnen un voto que llamamos “seguro” del orden del 20% y el 25%. Luego, hay una tercera fuerza genérica, el peronismo no kirchnerista, que tiene una intención de voto preliminar del orden del 15% y el 18%. Esto es antes de las ultimas declaraciones publicas de Roberto Lavagna, que surge como un eventual competidor al que hay que prestarle mucha atención porque ya logró posicionarse en el ranking de popularidad.


-La imagen de Macri frenó su caída y se recompuso a fines de 2018, pero ahora volvió a caer. ¿Qué pasó?








-Atribuimos la mejora a que hubo un fin de año tranquilo y nos parece que el empeoramiento se debe a que siguen aumentando las tarifas. Si sigue el ritmo de aumentos y sube la inflación, el Gobierno se va a encontrar con un dilema en dos o tres meses. Puede ser que sea necesario aumentar las tarifas por racionalidad económica, pero eso es contradictorio con el proyecto de reelección.











Eduardo Fidanza
Eduardo Fidanza Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno


-Hace un año, usted dijo que un 35% de la población está compuesto por “los que hacen el aguante”, aquellos que creían que estábamos mal pero que íbamos a estar mejor y que mantenían una buena imagen del Presidente al mismo tiempo que un rechazo a Cristina Kirchner. ¿Después de la crisis, ese grupo sigue estando tan definido?








-Ese grupo fue del 35% pero hoy no llega al 30%. Predomina en ellos la intención de votar al Presidente, pero también hay sectores que no verían mal una candidatura sensata del peronismo no kirchnerista.


-¿Cómo se explica que Cristina Kirchner mantenga el nivel de aprobación pese a los escándalos de corrupción?

-Cuando uno analiza la imagen positiva de Cristina Kirchner encuentra que es la que menos variación tuvo durante los tres años de Cambiemos. Empieza con una imagen positiva del 30% o el 32% y hoy está en torno al 35%. Ese apoyo es relativamente independiente de las acusaciones de corrupción. Los sectores que la apoyan consideran que su figura o su política generó puestos de trabajo y una mejora relativa de los ingresos. A la hora del balance, ven eso como más importante.


-¿El núcleo duro del kirchnerismo es impermeable a otras propuestas que buscan atraer a ese electorado?

-En principio sí. Pero lo que debemos pensar es que en un escenario de ballottage, si Cristina no fuera candidata, tendría mucha influencia en el grupo que la apoya. Votarían a un candidato peronista. Cuando uno analiza los votos seguros de las fuerzas, el peronismo no kirchnerista tiene menos porcentaje de voto seguro que Macri o Cristina pero tiene más porcentaje de voto probable. El peronismo no K, si Cristina no se presentara, sumaría los votos de ella más los de clase media desilusionados con el Gobierno.


-¿Ese voto probable puede romper la polarización?

-Considerar que una campaña presidencial en la Argentina se va a resolver por dos opciones es simplificar la situación política. Lavagna da una serie de argumentos que van a tener aceptación en buena parte del electorado porque efectivamente hay quienes no quieren ser forzados a elegir entre Cristina o Macri. Hay un espacio entre ellos dos que hoy no tiene un referente y no está mensurado. Hoy, el voto de ese centro político es menor que las otras opciones pero todavía estamos haciendo análisis muy preliminares.




Eduardo Fidanza
Eduardo Fidanza Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno


-Parte del capital de Macri al momento de ser elegido era la expectativa. Tras tres años sin éxitos basados en la vara que se impuso el propio Cambiemos, ¿el macrismo puede volver a jugar la carta de la esperanza?

-Cuando uno analiza las razones que llevaron a Cambiemos al Gobierno en 2015 e hicieron que ganara las legislativas de 2017 va a encontrar que predominaron más las razones políticas que económicas. Cuando se habla de razones políticas se refiere a la simpatía con los líderes del partido como Macri o María Eugenia Vidal, a las expectativas del futuro y el rechazo a la opción opositora, que en este caso era Cristina Kirchner. Pero la pregunta que nos debemos hacer es si el voto por razones políticas volverá a ser protagonista o si van a pesar más las razones económicas. Yo tiendo a pensar que si no hay una reversión de la situación económica o una mejora el peso del voto económico puede ser decisivo.


-¿Qué pasará con el peronismo si Macri vuelve a ganar?

Si a pesar de las condiciones económicas Macri fuera reelegido hay que pensar en una situación donde el peronismo habrá sufrido tres derrotas consecutivas que obligarían a que replantee su programa político frente a la sociedad. Durante el gobierno de Cambiemos, el peronismo se ha negado a dar apoyo a discusiones importantes como el equilibrio fiscal, la eficacia del Estado, los incentivos a la inversión u otras reformas. Hoy no se ve que tenga un programa para el siglo XXI.


-¿Puede haber un escenario de victoria en primera vuelta?

-Depende de cómo se configure el escenario. Puede haber una primera vuelta con tres fuerzas, como se viene hablando, o con cuatro. Puede ocurrir que el peronismo no K y el kirchnerismo lleguen a un acuerdo y que Cristina se baje. También hay que ver qué pasará con el socialismo de Santa Fe, con Margarita Stolbizer. ¿Van a confluir con Lavagna? ¿Su candidatura sumará votos de los desencantados con Cambiemos? Hay muchas combinaciones posibles. La única fuerza que tiene su caudal electoral un poco más fijo y sellado es el kirchnerismo y eso la pone en carrera a Cristina, pero a mi juicio es improbable que pueda volver a ser presidenta.


-¿Qué ve en la figura de Lavagna?

-Veo que Lavagna le está hablando a un grupo que no quiere verse atado a opciones binarias. Si logra abrirse paso en la campaña, su candidatura obligará a replantear las estrategias de los otros candidatos.


-Con la economía exhibiendo pocos resultados, el Gobierno apuesta a explotar la agenda de la seguridad. ¿Eso coincide con las principales preocupaciones de la sociedad?

-Hoy, los sondeos de opinión muestran cómo la problemática económica está ocupando la mayor parte de las preocupaciones. La seguridad está completamente en un segundo plano.




Eduardo Fidanza
Eduardo Fidanza Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno


-¿Puede surgir un candidato que no sea del mundo de la política?

-No parece que eso pueda ocurrir en la Argentina. Lo que sí está ocurriendo es que las modas políticas tiñen las campañas. Jair Bolsonaro, por ejemplo, es una figura exitosa de moda. Vamos a ver en los partidos temas como la discusión sobre la inmigración, la seguridad y otros. Estarán los temas de Bolsonaro, pero no va a haber un Bolsonaro.


-¿Cuál es su análisis de la gestión de Vidal?

-La provincia exhibe extraordinarias dificultades de ser gobernada. Creo que dentro de estas limitaciones Vidal hizo una buena gestión. Ahora concurre a examen en situación adversa. Si le va bien le auguro una carrera política muy importante. Si no le va bien, no obstante, tiene un perfil muy interesante para hacer política en la Argentina.


-¿Usted haría política?

-Me hubiera interesado, pero ya no es el momento.


-¿Por qué tiene un muñeco de Superman en su escritorio?

-Me gustan los pequeños objetos y lo que tiene que ver con el mundo de los niños. Superman es una figura que nos da impulso. Él puede hacer lo que nosotros no. No hay un Superman en la política argentina ni debe haber, porque la democracia no es para él. Más de un dirigente se sintió Superman cuando eso no corresponde.

















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