Cómo guardar granos húmedos sin perder calidad


El temporal de lluvia, que se extendió hasta comienzos de mayo en algunas regiones, provocó la interrupción de las labores de trilla y la aparición de serios problemas vinculados con alta humedad de granos como la presencia de brotado, dehiscencia, enfermedades y disminuciones en el peso específico.

Dadas las complicaciones derivadas de los granos húmedos que aumentan el riesgo de deterioro en la poscosecha, técnicos del INTA Pergamino y Balcarce brindan recomendaciones para conservar el mayor tiempo posible la calidad de la producción almacenada en silobolsas y silos convencionales. “Hay que tener presente que, si bien el deterioro de los granos es un proceso irreversible e inevitable, un adecuado manejo del almacenamiento permite mantener la calidad inicial de la producción y postergar ese deterioro en el tiempo”, explicó Rubén Roskopf, especialista en poscosecha del INTA Pergamino. Para el técnico, “el almacenaje en silobolsa es una alternativa estratégica, sobre todo cuando el estado de los caminos impida la circulación de camiones durante la cosecha”.

Aunque no es recomendable almacenar grano húmedo, Roskopf reconoció que es una práctica que se puede realizar por un breve lapso de tiempo hasta que mejoren las condiciones. En este caso, la duración del almacenamiento depende de la calidad del grano al momento del embolsado, principalmente por su contenido de humedad y porcentaje de dañado; la hermeticidad del silobolsa y la temperatura ambiente durante el período de guardado.

Para atenuar las pérdidas de calidad, el silobolsa debe mantener el máximo nivel posible de hermeticidad, ya que esto previene la reposición normal de oxígeno usado durante la respiración aeróbica de los componentes bióticos del granel (hongos, insectos y granos) y retiene el dióxido de carbono. “Esta modificación atmosférica trae aparejada beneficios desde el punto de vista de la conservación”, aclaró Roskopf. En esta línea, recomendó prestar atención a las técnicas de cierre, evitar roturas durante el armado y el almacenamiento y reparar inmediatamente las que puedan aparecer.

De igual modo, sugirió conservar los granos a un nivel de humedad menor a la humedad de recibo con el objetivo de minimizar el riesgo de desarrollo de hongos. “Cuando el almacenamiento se realiza a altas temperaturas, la humedad de almacenamiento debe ser menor, debido a que el aumento de la temperatura y humedad del grano acelera las pérdidas de peso y calidad y, por ende, reduce el tiempo de almacenaje seguro”, señaló Roskopf.

Respecto de la temperatura ambiente, con la llegada del invierno, el grano tiende a enfriarse dentro del silobolsa y eso ayuda a mantener la calidad. No obstante, apenas comenzada la primavera y el aumento de temperaturas, los granos húmedos comenzarán rápidamente a calentarse y a sufrir deterioro y pérdida de calidad por el desarrollo de hongos. En el caso de la soja, el efecto de la temperatura ambiente cobra relevancia cuando se almacena con una humedad superior al 13,5 %.

En silo convencional. En el caso de almacenar grano húmedo para posterior secado, “es imprescindible contar con un sistema de aireación en el silo en permanente funcionamiento que permita controlar la temperatura de la masa granaria”, señaló Diego De La Torre, especialista del INTA Balcarce , quien advirtió que la presencia de alta humedad en los granos almacenados reduce el tiempo de almacenaje seguro e incrementa la actividad de hongos y bacterias.

En esta línea, aclaró que “el caudal de aire provisto por los sistemas de aireación de los silos y celdas resulta insuficiente para mantener grano húmedo, debido a que, en su mayoría, fueron diseñados para mantener lo más baja posible la temperatura del grano seco”.

Por último, los técnicos recomiendan utilizar los granos que provienen de lotes con una gran afectación por brotado para la elaboración de alimentos balanceados, sobre todo por los desbalances en su composición físico-química que provocan la pérdida de calidad para consumo humano.

Los productores pueden considerar la mezcla de granos de diferentes humedades, pero con la precaución de que tengan no más de tres puntos porcentuales de diferencia y bajo contenido de materias extrañas.

Gentileza INTA Pergamino y Balcarce



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