CGT quiere a Macri fuera de la campaña y evitar impacto de la devaluación


Pero la conferencia de Macri junto a su candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, lo cambió todo. La insistente mención del jefe de Estado al kirchnerismo como la raíz de la corrida cambiaria de ayer, de la desconfianza internacional hacia la Argentina y hasta del electorado que votó por el Frente de Todos como culpable de la incertidumbre económica encendió las alarmas en una CGT acostumbrada a gestionar incluso con las peores versiones de los presidentes.

Algunos de los tópicos de la conversación de hoy pasarán por reforzar, de todos modos, una vieja máxima de los “gordos” de los grandes gremios de servicios y los “independientes” de buen diálogo con la Casa Rosada: nunca empujar al abismo a un mandatario en apuros. Ni siquiera si en sus acciones espasmódicas esos presidentes amagan con apuntar a los sindicalistas como potenciales enemigos.

Los sectores tradicionales de la CGT creen, en ese sentido, que el mejor aporte gremial al Frente de Todos será evitarle una confrontación directa con Macri, algo que también incorporaron los referentes del opositor Frente Sindical por el Modelo Nacional. Y, en cambio, aguardar hasta octubre y el cambio de gobierno con la menor cantidad posible de sobresaltos. De la reunión de hoy surgirá la conclusión de pedirle al Presidente apartarse de la campaña y dejarla en manos del resto de los postulantes de Juntos por el Cambio. Y también, la advertencia de que la central procurará atenuar el impacto sobre los salarios de la abrupta devaluación de ayer.

Sobre este último punto, la dirigencia no descartaba avisar que una traslación directa de la variación del dólar al poder adquisitivo de los salarios obligaría a una renegociación integral de las paritarias cerradas en lo que va del año a la espera de estimular al Gobierno a tomar alguna medida preventiva. Dentro de una amplia gama de temores ayer se destacaba, para la cúpula de la CGT, el rol de Pichetto, a quien le asignaban una racionalidad no visible en el propio Macri. “Ya no se puede hablar ni con el Presidente ni con (Marcos) Peña. Al menos está ahí Pichetto, que dos veces en la conferencia tuvo que poner en caja a Mauricio”, evocaban en la jefatura de la central respecto de las intervenciones del senador para asegurar que el jefe del PRO estaba “en control” de la situación.

Entre los tópicos a debatir hoy uno sólo cuenta con costados amables: se trata del horizonte que imaginan en la CGT de su relación con Alberto Fernández (en particular de Héctor Daer, uno de los cosecretarios generales) con vistas a su posible gestión presidencial. En la central creen –como históricamente sostuvieron los sectores tradicionales- que un nuevo gobierno terminará por inclinarse a favor de la vocación dialoguista de “gordos” e “independientes” por encima del perfil irascible y confrontativo de Hugo Moyano y sus aliados opositores.



Source link

Please follow and like us:
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *