Axel Kicillof, el más beneficiado con el envío de fondos discrecionales de la Nación




















Del envío de recursos desde la Nación por fuera del sistema de coparticipación de impuestos, entre enero y agosto casi la mitad fue a la provincia de Buenos Aires; cómo se reparte este año el dinero




Entre enero y agosto de este año la provincia de Buenos Aires recibió cerca de la mitad de los fondos que el gobierno nacional envió a las jurisdicciones de manera discrecional, es decir, por fuera del sistema de coparticipación federal de impuestos. En total, fueron $112.058 millones, que se suman a los $301.922 millones que le llegaron a la administración de Axel Kicillof por las transferencias automáticas de una parte de la recaudación de tributos nacionales. Los fondos enviados a discreción fueron $85.994 millones más que los de igual período de 2019, medidos en moneda constante.


















































Así surge de datos aportados a LA NACION por el Ieral, elaborados sobre la base de lo publicado por el Ministerio de Economía. Si se mide en relación a los habitantes, la provincia obtuvo una transferencia total de $23.600 per cápita en el período, un monto no muy lejano de los $25.787 que llegaron a la administración de la ciudad de Buenos Aires: pese a las diferencias que quisieron marcar los discursos oficiales de los últimos días, se trata de las dos jurisdicciones que menos percibieron en relación a su cantidad de pobladores.



































En los primeros ocho meses de 2019 el territorio bonaerense había recibido el 19% de los fondos discrecionales, mientras que en igual período de este 2020 la porción fue del 45,8%; del otro lado de esa realidad, perdieron participación prácticamente todas las demás jurisdicciones (aunque el monto total se amplió). Las excepciones fueron San Luis, Santa Cruz y Tucumán. Y entre las jurisdicciones que más perdieron participación están Córdoba (pasó de obtener 11,9% a 5,8%) y la Ciudad de Buenos Aires, a la que le enviaron este año el 4,4% de los $244.491 millones de transferencias no automáticas, contra el 8,3% del mismo lapso de 2019, cuando el total para todo el país había sido de $137.551 millones (monto a valores constantes), según el informe del Ieral.




























Los datos son una muestra de que el debate por el reparto de fondos no se agota en la coparticipación, un tema que espera una reacción y una acción de la política desde hace ya casi un cuarto de siglo (en 1994, cuando se aprobó la Constitución Nacional vigente, se dispuso que para 1996 debía haber un nuevo sistema de reparto de fondos).























Sin más ejercicio de diálogo que un mensaje enviado por chat al gobernante de la jurisdicción afectada un minuto antes de dar su conferencia -según detalló el jefe del Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta-, el miércoles último el presidente Alberto Fernández anunció su decisión unilateral de quitarle a la Ciudad de Buenos Aires algo de su parte de la coparticipación para dársela a la provincia de Buenos Aires, donde la policía mantenía un reclamo con fuertes protestas por una actualización salarial y una mejora de sus condiciones de trabajo.














Según el argumento de Fernández, esa parte de la coparticipación se había dado en exceso de lo que necesitaba la Ciudad para hacerse cargo de los gastos en seguridad, tras el traspaso de esa función. En 2016 se había elevado la participación de la CABA, de 1,4% a 3,75% de lo coparticipable (luego bajó a 3,5%), derivando fondos que antes quedaban en la administración central. El esquema determina que, una vez definidos cuáles son los impuestos cuya recaudación total o parcial se distribuye, antes de los envíos se hacen algunos descuentos; entre ellos, el de la parte con la que se queda la Nación (algo más de un tercio de los fondos).





Entre la coparticipación y lo discrecional, en los primeros 8 meses del año se derivaron $1594,3 millones. Poco más de un cuarto de eso fue a la provincia gobernada por Kicillof (45,8% de las transferencias no automáticas y 22% de lo coparticipable).

















La historia reciente muestra, según recuerda el economista Marcelo Capello, del Ieral, que las transferencias no jugaron a favor de los bonaerenses en las últimas tres décadas, «en especial entre 2003 y 2017, cuando resultaba restrictivo un techo impuesto al Fondo del Conurbano», que había sido creado con anterioridad. Con el Consenso Fiscal firmado en 2017 entre el gobierno macrista y las provincias (todas menos San Luis), se decidió ampliar la participación de la provincia de Buenos Aires. Y, a diferencia de lo que ocurre ahora que hay solo una decisión solo del gobierno central, aquello fue sin restarles recursos a otras provincias, afirma el economista. Según el informe del l Ieral, mientras que en 2015 Buenos Aires (provincia) se llevaba el 18,8% de los fondos, entre coparticipables y discrecionales, en 2019 ese índice fue de 23,2%.














Capello considera que entre las cuestiones a observar debería valorarse la manera en que el conurbano y la ciudad de Buenos Aires fueron beneficiadas en los últimos 15 años con subsidios que permitieron, por ejemplo, tener tarifas de servicios públicos «por debajo de sus costos».





Tal como muestra el gráfico que acompaña a esta nota, las provincias que tuvieron mayores asignaciones per cápita en lo que va de este año son Tierra del Fuego, Catamarca y Formosa, con $95.271, $87.400 y $81.647, en cada caso. Medir de esa manera el ingreso tiene su razón de ser por las funciones -salud, educación, etcétera- a las que, principalmente, debe asignarse el dinero.





Otro factor de análisis es la capacidad de cada jurisdicción de recaudar recursos de un sistema propio (vinculado, a su vez, con la capacidad de generar actividad económica), si bien es cierto que los fondos de los impuestos nacionales llegan, lógicamente, desde cada rincón del país.





La ciudad de Buenos es la que en menor medida depende de los ingresos llegados desde el poder central, dado el peso de la recaudación propia. En el otro extremo, con muy poco del sistema local y según datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, está Formosa.









ADEMÁS











Source link

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *